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domingo, 6 de octubre de 2024

Terapia de regresión: qué es y qué beneficios o riesgos tiene para la salud mental

Buscar enigmas sin resolver en cada rincón de nuestra existencia es algo que la humanidad lleva haciendo durante siglos. En muchos casos, esto ha llevado a algunos a explorar lugares desconocidos, como nuestra mente. Y en esa exploración, cada vez son más los métodos alternativos que brotan para explorarla. Más o menos polémicos, pero ahí están. Entre ellos, las famosas terapias de regresión.

Hablar de terapia de regresión supone utilizar la hipnosis desde un enfoque terapéutico para recuperar supuestos recuerdos de vidas pasadas. Y esto, como no podía ser de otra forma, ha generado tanta admiración como escepticismo. Ahora bien, ¿por qué esta controversia? ¿qué puede aportar a nuestro crecimiento personal y salud mental?

¿Qué es una regresión (a vidas pasadas)?

La regresión a vidas pasadas es un método terapéutico alternativo que se basa en la hipnosis para explorar supuestos recuerdos de experiencias del pasado (e incluso, vidas "no vividas").

Quienes lo defienden creen que al acceder a estos recuerdos, se pueden identificar y/o resolver traumas o conflictos arraigados en el subconsciente, lo que lleva a la curación emocional y a una mejora en el crecimiento personal. Sin embargo, no son pocos los que cuestionan su autenticidad y validez de estos recuerdos, que han sido objeto de debate en la comunidad científica y terapéutica desde que surgieron.

La controversia

La intensa controversia en torno a esto surge debido a las preocupaciones tanto éticas como científicas. Uno de los principales puntos de controversia es la posibilidad de que los supuestos recuerdos recuperados sean falsos o el resultado de una sugestión por parte del terapeuta.

Existe un riesgo significativo de que los pacientes puedan crear recuerdos falsos bajo hipnosis, lo que puede llevar a una comprensión distorsionada de su pasado y presentar consecuencias negativas para el bienestar emocional.

Además, la falta de evidencia científica sólida que respalda la teoría de la reencarnación y la existencia de vidas pasadas plantea serias dudas sobre la validez de los recuerdos recuperados durante una regresión.

Los escépticos

Muchos críticos argumentan que los recuerdos pueden ser fácilmente influenciados por muchos frentes: desde las creencias culturales, a las expectativas del terapeuta u otros factores externos, lo que socava su credibilidad como prueba de una experiencia pasada real.

La regresión es un concepto esotérico ajeno a la psicología

De hecho, hemos querido saber la opinión de un psicólogo acerca de este tipo de terapias. Buenaventura del Charco, psicoterapeuta clínico, divulgador, profesor universitario y escritor, cree que “ la regresión es un concepto esotérico ajeno a la psicología”.

Nos dice además que la regresión, como tal, es un concepto que se utiliza de forma ambigua: “tanto para hablar de vidas pasadas, que es su significado real como para hablar de situaciones que hemos vivido en el pasado, especialmente el parto.” Y añade que “para volver a escenas del pasado hay otras técnicas psicológicas más serias y fundamentadas en la experiencia clínica o la investigación científica”.

“No soy partidario de este tipo de técnicas ya que suelen ser negativas al generar explicaciones que no son reales e ineficaces por no abordar el problema en cuestión o pueden generar aún más confusión en la persona. Especialmente creo que des-responsabilizan al paciente de lo que pasa en su vida y cómo lo está manejando, ya que su problema viene de una vida anterior”, dice.

¿Por qué funcionan a veces?, se pregunta el psicólogo. Y el mismo da respuesta: "Pues por un "beneficio colateral", como por ejemplo un paciente que reprime emociones y de pronto se atreve a no hacerlo al regresar a otra vida o por la alianza terapéutica con el terapeuta que puede usar una técnica inadecuada pero hacer bien la relación. Con todo, el beneficio no viene por lo que dicen y encima se pierde la oportunidad de hacer un trabajo real con técnicas más serias y documentadas”, termina diciendo.

Los defensores

Para los defensores, sin embargo, hay otro argumento con el que afirman que esta terapia, puede tener beneficios significativos. Por ejemplo, sostienen que, cuando se realiza correctamente, puede ayudar a los pacientes a resolver traumas pasados, superar bloqueos emocionales y encontrar una mayor comprensión de sí mismos y de sus relaciones.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la regresión a vidas pasadas no es adecuada para todos y puede presentar riesgos potenciales para la salud mental de ciertos individuos.

El riesgo de experimentar angustia emocional, confusión e incluso ansiedad, es alto tras una sesión de regresión, especialmente si los recuerdos recuperados son traumáticos o perturbadores.

Estudios de casos... ¿reales?

A pesar de la falta de evidencia científica sólida que respalde la autenticidad de los recuerdos de vidas pasadas, algunos investigadores han realizado estudios de caso que sugieren la posibilidad de que la regresión a vidas pasadas pueda tener fundamentos. Por ejemplo, el trabajo del profesor Ian Stevenson sobre la reencarnación, quien estudió casos de niños que afirmaban recordar vidas pasadas. Generó tanta polémica como curiosidad y a algunos les llevó a considerar la posibilidad de que los recuerdos de vidas pasadas puedan ser reales.

Estudios de caso más recientes, como el del agente de homicidios Robert Snow, quien inicialmente se propuso refutar la idea de la reencarnación pero terminó convirtiéndose en un creyente después de someterse a una regresión, han generado un renovado interés en el tema.

Y aunque estos casos no han arrojado suficiente evidencia concluyente sobre la reencarnación o la autenticidad de los recuerdos de vidas pasadas, sí han dejado planteadas algunas preguntas, cuanto menos intrigantes, sobre la conciencia y la memoria humana.

El debate siempre estará abierto sobre la mesa, pues tanto en el campo de la psicoterapia como en el de la investigación, genera dudas, interés y controversia. Y aunque hay que tratarlo siempre con mucha cautela, dejar la puerta abierta, además de la mente, no está de más.

(FUENTE: elle.com)

jueves, 14 de diciembre de 2023

¿Qué son y cuáles son los objetivos de los mensajes subliminales?

La publicidad y el cine usan con frecuencia ciertas imágenes y palabras que generan un sutil impacto en nuestra conciencia. En el siguiente artículo te revelamos el origen y funcionamiento de estos mecanismos.

El fenómeno de los mensajes subliminales es uno de los más interesantes en el mundo de la psicología de la percepción. Hace referencia a ese estímulo visual que, debido a su rapidez de aparición, es capaz de llegar a tu inconsciente sin que te des cuenta. Ejemplo de ello, fue lo que sucedió en 1957 en algunos cines de Estados Unidos durante la proyección de la película Picnic.

Cada cierto tiempo la proyección se interrumpía y, durante una breve fracción de segundo, aparecían las siguientes frases: «Beba Coca-Cola» y «¿Tiene hambre? Coma palomitas de maíz». El experimento generó numerosas críticas, pero también una alta expectación, dado que la compra de estos productos aumentó tras dicha experiencia de manipulación. En la actualidad, este mecanismo se sigue usando.

En el siguiente artículo te damos todas las claves para comprender este tipo de fenómeno tan llamativo, el cual, usado de buena manera, puede ofrecer resultados positivos.

Mensajes subliminales: qué son y cuál es su origen

Estamos seguros de que has oído hablar muchas veces de este término. Sin embargo, siempre cuesta comprenderlo e incluso identificarlo en el día a día. Los mensajes subliminales son palabras o imágenes que se suceden a una rapidez tan elevada que tu mente consciente no es capaz de procesarlas. Pasan de forma directa a un nivel más inconsciente, hasta el punto de poder influir en tu conducta.

Durante un tiempo, se asumió que este tipo de manipulación psicológica tenía un impacto muy breve en nuestro cerebro; no más de unos minutos.

No obstante, trabajos como el publicado en Neuroscience of consciousness señalan un matiz. En una serie de experimentos pudieron ver que este tipo de mensajes pueden tener una duración de entre 15 y 25 minutos y condicionar nuestra toma de decisiones. Conozcamos más datos al respecto.

¿Cuál es su historia?

El término mensaje subliminal se popularizó en 1957, gracias a un libro titulado The Hidden Persuaders (2007), del sociólogo y economista Vance Packard. En este trabajo se describió en detalle el polémico experimento de uno de los publicistas e investigadores más famosos de la historia: James Vicary.

Fue este hombre quien usó estímulos subliminales en determinados cines para elevar las ventas de las palomitas de maíz y de la conocida marca de refrescos. Y los resultados, al parecer, fueron de lo más llamativos: un 51 % en el primer producto y un 18 % en la famosa bebida. Ahora bien, ¿fueron fiables estos experimentos? Estudios posteriores señalan que no tanto.

En investigaciones como la publicada en Marketing Letters informan sobre tres experimentos similares que se replicaron años después con bebidas, para probar si los mensajes subliminales eran efectivos en condiciones de mercado más realistas.

Lo que vieron es que la manipulación subliminal funciona solo si las personas están motivadas para ciertas conductas. Es decir, todos aquellos sujetos que tenían un estado de sed activo se vieron influenciados en su intención de compra.

En cambio, a las personas participantes a las que se le añadió un retraso de 15 minutos, entre el mensaje subliminal y la elección de una marca de bebida, mostraron un efecto nulo a dicho mensaje.

¿Pueden manipularnos los estímulos subliminales? ¿Para qué se utilizan?

¿Hay alguna evidencia de que la percepción subliminal pueda manipularte y condicionar tu comportamiento? Lo cierto es que este tipo de estímulos, debido a la rapidez con la que se presentan, no pueden ser procesados de manera consciente. Por tanto, al quedarse en ese estrato más inconsciente, pueden condicionar de forma sutil alguna de tus conductas.

Una investigación realizada con macacos rhesus y publicada en la revista Nature Communications señala que, de momento, no comprendemos con exactitud los mecanismos neurológicos de los estímulos que son identificados por nuestra percepción.

Sin embargo, son reales y tienen la capacidad de modificar reacciones y comportamientos. Esto se da porque en la ausencia de la conciencia son codificados por las neuronas, para ser procesados, a futuro, en el contexto de determinadas conductas.

La región cerebral que procesa estos fenómenos es la vía cortical ventral, encargada del reconocimiento de las formas. Veamos, a continuación, qué objetivos tienen este tipo de fenómenos psicológicos.

Objetivos de los estímulos subliminales

La psicología lleva desde el siglo XIX estudiando la percepción humana. En 1951 se descubrió que la mente es capaz de detectar estímulos de forma inconsciente cuando estos se suceden de forma demasiado rápida.

En un artículo de la revista Psychological Review, se indica que a este fenómeno los investigadores lo llamaron «subcepción» y es la base de los mensajes subliminales. Veamos cuáles son los objetivos de quienes usan a propósito estos mecanismos.

Mediar en tu intención de compra

La publicidad y el marketing son los medios que más se han interesado a lo largo de la historia por estos fenómenos.

Modificar tus decisiones basadas en la intuición

Esas decisiones que tomas, basadas en lo que entiendes como corazonadas, pueden estar condicionadas por los mensajes subliminales que recibes de tu entorno.

Generar un impacto emocional en ti

A veces, al ver durante una fracción de segundo una imagen o un mensaje determinado, puede existir en ti una reacción emotiva sin que te des cuenta. Esto también puede modificar tus decisiones.

Producir un cambio de conducta enriquecedor

Aunque estos fenómenos tienen una fama negativa, un trabajo en Psychological science nos ofrece un dato bastante interesante. Cuando se expone a adultos mayores a mensajes subliminales sobre un envejecimiento positivo, demuestran, por un tiempo, un mejor funcionamiento físico. Es más, hasta los estereotipos asociados a esta etapa de la vida se reformulan.

Medios donde actúan los estímulos subliminales: publicidad y cine

En enero de 1974 la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos prohibió la publicidad subliminal en radio y televisión. Sin embargo, con el paso del tiempo, dejó de tener autoridad en esta materia. Los estímulos audiovisuales subliminales se consideraron poco éticos, pero se siguen usando.

Los medios donde suele aparecer el fenómeno del «cebado subliminal» son el cine y la publicidad. De hecho, un fin básico de esta última es generar en ti un impacto inconsciente que impulse tu conducta de compra. Es más, en el Global Business nos indican que la exposición subliminal en los canales publicitarios manipula, sobre todo, a los consumidores más jóvenes.

De igual manera, el cine suele emplear el recurso de la «subcepción» antes descrito. Algunos ejemplos de la aparición de dicho recurso tanto en cine como en publicidad son los siguientes:

Las películas de El exorcista, El show de Truman, Salvar al soldado Ryan, El rey león o Los piratas del Caribe nos mostraron varios mensajes subliminales.

Marlboro, FedEx o KFC realizaron anuncios con esta mecánica.

¿Cómo puedes protegerte de los estímulos subliminales?

Sabemos que el procesamiento perceptivo inconsciente influye en la toma de decisiones, pero no lo hace de igual manera en todas las personas. Trabajos como el publicado en Frontiers in Psychology investigaron qué impacto tiene este fenómeno en la Generación Z.

Pudo verse que, por término medio, eran las mujeres con una puntuación alta en neuroticismo quienes eran más permeables a esta experiencia. Ahora bien, más allá de si ciertos grupos poblacionales son más sensibles a los estímulos subliminales, nunca está de más adoptar una serie de estrategias para evitar, en la medida de lo posible, esta realidad. A continuación, te damos algunas que te pueden ser útiles:

Mantén firmes tus valores, tus creencias y razona bien por qué tomas ciertas decisiones.

Fomenta y desarrolla mucho más tu conciencia emocional. Te permitirá evaluar lo que ves de manera más objetiva.

Sé selectivo a la hora de elegir los medios de comunicación a los que te expones; opta siempre por los más confiables.

Potencia mucho más tu pensamiento crítico. No te dejes influenciar por lo que ves sin realizar primero una evaluación racional.

Mantén una actitud analítica hacia la publicidad. Ten presente que este medio siempre utiliza técnicas persuasivas para manipularte.

La manipulación, una realidad silenciosa en nuestra sociedad

Señalaba con gran acierto el lingüista y filósofo Noam Chomsky que «la manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, porque destruye los cerebros». De este modo, los estímulos subliminales actúan en muchos casos con ese mismo fin: el de promover en tu persona procesos inconscientes para que tomes ciertas decisiones. Poco a poco, dejas que sean otros los que decidan por ti.

A medida que conocemos más los misterios del cerebro humano, vemos que esos descubrimientos no siempre se usan en la dirección adecuada. Como bien hemos señalado, el «cebado subliminal» puede inducir en nosotros conductas saludables, y ese debería ser su único fin: el de promover el bienestar e involucrarnos en mejores hábitos.

Sea como sea, lo más importante es que conozcas este fenómeno y su funcionamiento. El conocimiento es siempre la mejor arma de poder en tu día a día y en esta sociedad tan compleja.

(FUENTE: lamenteesmaravillosa.com)

martes, 26 de septiembre de 2023

¿Cómo funcionan los tratamientos con hipnosis?

La hipnosis es una técnica en la que al paciente le es inducido un estado de trance, en el cual es más receptivo a las sugerencias del terapeuta. Durante la hipnosis se llega a niveles mentales en los que es posible superar problemas, traumas, fobias, etcétera.

Debido a ello, la hipnosis es usada como terapia para solucionar algunos asuntos psicológicos. Si quieres saber cuándo acudir a esta técnica, sigue leyendo.

¿Cómo es la terapia con hipnosis?

Un tratamiento de hipnosis en Valencia comienza con una consulta preliminar, en la cual el terapeuta evalúa el problema a tratar. Luego, diseña un tratamiento con hipnosis apropiado según el caso.

Una sesión de hipnosis clínica transcurre en un espacio tranquilo y cómodo, con el paciente en estado de relajación y siguiendo las instrucciones del terapeuta. En algunos casos basta con una sola sesión, en otros hay que planificar más sesiones.

Lo más importante al momento de acudir a la hipnosis es elegir el sitio adecuado. Por ejemplo, HipnoVLC es una clínica de hipnosis en Valencia que ofrece tratamientos para un gran número de problemas y adicciones, con alta calidad y de manera segura. Se trata de un centro de hipnosis de gran prestigio y reconocimiento en esa ciudad.

¿Qué problemas se pueden tratar con hipnosis?

La hipnosis es muy útil para tratar problemas que tienen que ver con la mente, las emociones, los miedos, traumas y aspectos similares. Los siguientes son algunos ejemplos de problemas que se pueden tratar con hipnosis clínica:

Adicciones. Las adicciones tienen un componente psicológico importante, aunque hay otros factores en juego. La hipnosis clínica ofrece una terapia segura y muy efectiva para dejar la adicción al tabaco, al juego, a la comida, etcétera.

Trastornos alimentarios. La bulimia, anorexia, la compulsión por comer y otros trastornos se pueden tratar con hipnosis clínica. Con la sugestión del terapeuta, el paciente consigue una mejor relación con la comida. Además de eso, la banda gástrica virtual es una excelente opción para el control de peso.

Trastornos del estado de ánimo. El estrés, la ansiedad, depresión y otros trastornos que afectan el estado de ánimo tienen una respuesta en la hipnosis clínica. Por medio de la sugestión, el paciente puede tranquilizar la mente, elevar el ánimo y superar sus problemas.

Fobias. Las fobias son miedos irracionales por situaciones, objetos o seres vivos que, en realidad, no representan peligro. Muchas veces esas fobias son obstáculos para la vida diaria y por eso se hace necesario resolverlos. La hipnosis clínica ofrece una solución a fobias, por ejemplo, miedo a volar en avión, miedo a los perros, miedo a los espacios abiertos, miedo a las alturas, etcétera.

Seguridad en sí mismo. Las limitaciones en cuanto a la seguridad en sí mismo pueden representar problemas importantes. Por ejemplo, podría afectar el desarrollo laboral, los estudios, conseguir pareja, desenvolverse en cualquier ámbito, etcétera. Las personas demasiado tímidas e inseguras, pueden acudir a la hipnosis clínica por soluciones.

Recomendaciones para los pacientes

Si quieres acudir a sesiones de hipnosis clínica, te recomendamos lo siguiente:

Acude por voluntad propia y con buena disposición. La hipnosis no funciona si el paciente no coopera.

Olvida los mitos y la imagen que los espectáculos le han dado a la hipnosis. Se trata de un tratamiento muy seguro donde no se va a quebrantar tu voluntad ni tu moral.

Acude con ropa cómoda, para que puedas relajarte fácilmente. Usa algo que te quede holgado y hecho de un tejido suave.

Establece una relación positiva con el terapeuta, eso es muy importante para que exista confianza y el tratamiento sea efectivo.

Descansa lo suficiente antes de la sesión de hipnosis clínica, para que no te quedes dormido durante el proceso de relajación y tengas buena actitud.

La hipnosis es una terapia muy efectiva, segura y conveniente. Si sufres de alguna condición como las descritas, acude a una clínica de hipnosis de prestigio en tu ciudad.

(FUENTE: teleprensa.com)

domingo, 27 de agosto de 2023

Sesión de autohipnosis en casa en 8 pasos

Acceder al subconsciente a través de la autohipnosis te permite activar tu capacidad de curación y mejorar tu bienestar, tanto físico como mental.

Gracias a la sugestión se puede aumentar el umbral del dolor, controlar el estrés, reducir el insomnio y mejorar la concentración y la memoria. Es posible modificar las emociones negativas y crear otras más positivas.

CÓMO DEBES HABLAR A TU CEREBRO EN UNA SESIÓN DE AUTOHIPNOSIS

El cerebro es tu aliado y te ayudará siempre que tengas objetivos concretos y le hables claro.

El inconsciente acepta mejor las palabras positivas en presente y en primera persona porque así percibe que el cambio es posible, real, y ya se está produciendo.

Siempre en positivo, evita decir "no", "sin", "tampoco" y "nunca", y palabras con carga negativa como «evitar», «huir», «anular»… Exprésate mejor así: "Expongo mi trabajo tranquilo y concentrado. Y cada día me siento más seguro".

Hazlo fácil. En una misma sesión no debes pedir al cerebro varias cosas diferentes. Concéntrate en una. Háblale con un lenguaje simple y mándale sugestiones breves y precisas.

Acota y concreta lo que quieres, dónde, cuándo, cómo y con quién. Si deseas sentirte tranquilo, especifica cómo de tranquilo: como cuando estuviste en la playa de Aguadulce escuchando las olas o como en esos paseos entre naranjos en flor bajo el sol de primavera…

Haz uso de las repeticiones. Por ejemplo: "Ahora me siento libre, muy libre, libre, ahora me siento inmensamente libre".

Asocia siempre tus sugestiones a una visualización con los cinco sentidos y un anclaje. Los anclajes pueden ser palabras, gestos, imágenes u objetos.

LA AUTOHIPNOSIS EN 8 PASOS

Teniendo en cuenta cómo deben ser los mensajes que trasladarás a tu cerebro, realiza una sesión de autohipnosis paso a paso.

Ponte cómodo, tumbado o sentado, y elige una música que te calme, sin voces, como unas olas.

Evita el movimiento, para dominar la mente a través de la inmovilidad del cuerpo.

Procura silenciar el diálogo interno con palabras como "basta", "fuera", "stop"… Para vaciar la mente, fija la atención en el exterior o en tu respiración.

Es muy eficaz trabajar la respiración dirigiendo los ojos hacia arriba, tanto si están abiertos como cerrados. Así activarás una zona concreta del cerebro que promueve la relajación.

Para entrar en la autohipnosis profunda, utiliza la cuenta atrás mental. Puedes combinar la respiración y el conteo con el acto imaginario de bajar peldaño a peldaño una escalera.

Ahora piensa en la meta a alcanzar. Visualízate en el contexto donde debes desenvolver el tema que te ocupa o preocupa y mándate unas sugestiones.

Añade a tus sugestiones y visualizaciones un anclaje con el que te sientas a gusto e identificado.

Cuando hayas concluido, podrás salir de la autohipnosis con frases como: "cuando hayas descansado, vas a subir la escalera peldaño a peldaño"; "tu cuerpo va despertando, recuperando el tono, la vitalidad, el movimiento". Puedes contar de 1 al 10 asociando a cada número estas sugestiones.

(FUENTE: cuerpomente.com)

jueves, 17 de noviembre de 2022

La hipnosis funciona, pero no como te piensas

 

Criticada por muchos, malentendida por casi todos, reverenciada por algunos y entendida por unos pocos, así es la hipnosis. Los mitos se amalgaman en torno a ella, dándole un pedigrí de misterio muy apropiado para estas fechas. ¿Qué hay detrás de ella? ¿Acaso no era una pseudociencia? Si funciona, ¿se puede hacer lo que te dé la gana con ella? Y si es así, ¿por qué no se usa más a menudo? Hoy os contamos lo que saben los científicos al respecto.

¿Qué es en realidad la hipnosis?

La hipnosis es confundida muchas veces con un estado de inconsciencia, de sueño o, incluso, de coma. Y nada más lejos de la realidad. Actualmente existen decenas de mitos asociados con este "fenómeno" psicológico que es, además, empleado con fines terapéuticos cuando se puede. Hipertextual ha hablado con Txema Campillo, divulgador científico con años en lucha contras las pseudociencias. Su profunda afición por el hipnotismo, junto a su afinada visión científica, nos ayudará a comprender mejor qué se esconde tras la hipnosis.

"Existen un montón de definiciones de hipnosis, pero yo me quedo con la definición que usa Jeff Toussaint que dice que la hipnosis es un estado ampliado de comunicación", nos cuenta Txema. En realidad, las personas hipnotizadas no están inconscientes, sino todo lo contrario. Si lo estuvieran, no podrían comunicarse. "Muchas veces hay gente a la que hipnotizas y sale del estado porque están esperando quedarse inconscientes, y no. Tú te enteras de todo lo que está pasando a tu alrededor". Por otro lado, Juan Dharma, doctor en filosofía y máster multidisciplinar en Psicología, además de investigador en aplicaciones terapéuticas de la hipnosis, nos da otro punto de vista.

"La gran mayoría de estudios hasta hace poco se amparaban en un paradigma antiguo en el que se define la hipnosis como un estado de consciencia alterado", explica Juan. "En ese estado, se supone que la persona se encuentra más susceptible a lo que se conoce como las sugestiones del hipnotizador." Pero a día de hoy, esta conceptualización, afirma el experto, está siendo desplazada para entender mejor la hipnosis a través de las pruebas que tenemos y tras haber superado multitud de prejuicios sobre cómo funciona el cerebro.

"Hoy en día no parece que las pruebas neurológicas verifiquen la teoría del estado. No parece, científicamente hablando, que sea muy provechoso parcelar la mente y reducirlo a puros estados. Sin ir a las definiciones más radicales, a mi me gusta definir la hipnosis como una experiencia. Así cambiamos el énfasis de un estado a un proceso". Esta idea es más fenomenológica, más cercana a nuestra realidad continua que a la visión clásica reduccionista que, aunque parece más fácil de comprender, es menos realista.

Se parece a un juego de roles

Cada día jugamos a un juego de roles donde nosotros nos ponemos en un papel. Por ejemplo, nos "jugamos" a ser trabajadores, o jefes; padres e hijos; ciudadanos y policías... esta imposición cultural es un constructo social útil y necesario para vivir en la manera que vivimos. Y también afecta a la hipnosis. "Hay grupos de investigación que dicen que la hipnosis es en realidad un juego de roles donde una persona se instituye en el papel de hipnotizador y otra en el de hipnotizado". Como decíamos, esto no significa que estén fingiendo, al igual que un trabajador y un policía o un padre no finge su rol.

De esta manera, los hipnotizados estarían precondicionados por la experiencia. Esto es especialmente útil en los espectáculos de hipnosis o en las sesiones terapéuticas, donde el hipnotizado adquiere una posición en la que confía en una autoridad: el terapeuta. La hipnosis validaría las expectativas del rol de hipnotizado, lo que explicaría las sensaciones que el cuerpo siente.

Pero si es un juego de roles, ¿por qué se experimentan sensaciones tan vívidas? No es algo tan extraño. Solo hay que pensar en las sugestiones masivas o en las vivencias chamánicas o los trances provocados en congregaciones religiosas. "Un trance es esa sensación de estar con la atención completamente concentrada en una idea, como ocurriría con un corredor que está llegando a la meta, por ejemplo. Todo esto, al final, se puede explicar a partir de los fenómenos ideomotores", afirma el hipnotizador.

Este apartado ideomotor es uno de los principales componentes del puzle que conforma la hipnosis. "Nuestro cerebro es capaz de representar ciertas cosas, y es bastante común". Momentos antes, Juan nos hacía una demostración con el ejemplo de un limón. Poniendo énfasis en la manera de describir la experiencia, usando ciertas palabras y guiando nuestra concentración hacia dicho limón ha conseguido una manifestación ideomotora: la salivación. De hecho, no es nada difícil observar los resultados, solo necesitamos pensar en morder un limón, en su tacto y su color, para producir una reacción fisiológica.

Los hipnotizados no pierden la voluntad

Los fenómenos ideodinámicos, como comentaba Juan, son la manifestación y también el conductor de los fenómenos hipnóticos. Por ejemplo, si Juan intentara que no moviéramos el brazo, creando la idea de que es una viga de hierro, ¿qué ocurriría? La voz al teléfono lo intenta. "La persona puede llegar a sentir, por el fenómeno ideomotor, que no puede mover el brazo, y es como un círculo en el que se retroalimenta concentrándose en esa sensación, reciclándola. Así conseguimos que la persona experimente no poder mover el brazo".

Pero esto no quiere decir que los hipnotizadores tengan el control sobre los hipnotizados. "Si yo, entonces, tratara de clavar un cuchillo en el brazo a esta persona, inmediatamente desaparecería la disociación, interrumpiendo su atención del proceso, de la experiencia, porque en ese momento es más importante salvaguardar la integridad física". Con esta frase, Juan nos explica que los hipnotizados no pierden en ningún momento su voluntad ni su contacto con la realidad.

"Una persona en hipnosis no pierde la voluntad", explica Txema Campillo, "nunca podrá hacer algo que no quiere hacer". Esto no quiere decir que alguien que, conscientemente, no quiere imitar a un animal vaya a salirse de la experiencia hipnótica. Porque al fin y al cabo es algo muy parecido a ver una película de terror: disfrutamos pasando miedo porque en todo momento nos sentimos seguros. Hacer "el ridículo" enfrente de cientos de espectadores es algo que no nos pone en peligro. "Un ejemplo muy bueno es hacer el perro o la gallina. En su cerebro no es nada malo, así que lo hacen aunque no lo harían de forma normal", continúa.

"Si le pides a una persona que se desnude, inmediatamente se va a despertar y, probablemente, te lleves un guantazo", explica Txema. Pero claro, el límite varía según las personas. "Que yo sepa no se conocen casos en los que un hipnotizador tuviera que parar a una persona porque se estaba desnudando en público", nos cuenta Juan Dharma. "La inhibición es tan fuerte que lo tenemos como un constructo social muy aceptado. También juega un papel importante el código ético".

"Se conoce el caso de una persona que salió en un show de hipnosis y le pidieron que se imaginara una playa y comenzara a bailar, que es un ejercicio de calentamiento. Esta persona, que estaba participando tranquilamente de repente paró y se negó a seguir. Preguntando después, resultó que en sus creencias, o su religión, solo se puede bailar en momentos concretos y sagrados, con cierto sentido, y bailar fuera de ese contexto era una ofensa", confirma el doctor en filosofía.

"La disociación, vista desde fuera, nos lleva a los malentendidos de la hipnosis. ¿Puedes forzar a que una persona haga algo en contra de su voluntad? No, porque esa persona se ha prestado al contrato o contexto 'hipnosis'. Si hay un problema en el que la integridad física o ética de la persona se ve comprometida, la persona dejaría de 'alucinar' la experiencia hipnótica, lo cual no invalida lo que estaba viviendo".

Tampoco se puede hacer olvidar

Otro de los mitos más extendidos, aparte de hacer que una persona actúe en contra de su voluntad, es convertir a un ser humano en un autómata que no recuerda lo que ha pasado. Pero no se pueden hacer olvidar los recuerdos. "No solo no se puede, sino que no es deseable. El recuerdo de experiencias traumáticas es útil, porque nos hace evitar el peligro". Pero, insistimos, la hipnosis no permite bloquear recuerdos ni provocar una amnesia persistente.

Los hipnotizados recuerdan perfectamente todo lo que ha pasado

De hecho, los hipnotizados recuerdan perfectamente todo lo que ha pasado. "La mayoría de la gente se suele acordar de todo lo que ha pasado durante la hipnosis", nos comenta Txema, hablando de sus experiencias como hipnotizador. "Solo me ha pasado con dos personas que no se acordaban de nada al salir del 'trance'. Es lo que a mi me gusta llamar supersujetos, que son muy susceptibles a la hipnosis". Pero esto se limita a la experiencia hipnótica inmediata. Y no a largo plazo.

"Existen unos pocos casos reales de terapeutas que han empleado la hipnosis para abusar de sus pacientes". Esto podría ocurrir dentro del contexto que describíamos si el nivel de confianza terapeuta-paciente fuese muy alto, confirma Txema. "Por supuesto, estos pacientes lo recuerdan todo y estos terapeutas están en la cárcel. Si se pudieran borrar recuerdos, esta gente no habría sido detenida". La disociación memorística, igual que ocurre con el fenómeno ideomotor, es una "alucinación" que ocurre solo durante un tiempo corto.

Se puede usar la hipnosis como terapia

Esto no quiere decir que no se pueda usar la hipnosis de forma terapéutica. "Provocar a alguien para que sufra de una amnesia definitiva permanente, desde luego, es imposible", confirma Juan Dharma, "Es cierto que hay una manera de trabajar el recuerdo para romper su vinculación emocional fuerte y, sobre todo, para que este recuerdo no le condicione. Pero esto no significa olvidar".

También se puede usar la hipnosis para tratar el dolor, por ejemplo. "La hipnosis es fundamentalmente atención; y se ha demostrado que ayuda a tratarlo porque hay un gran componente de estrés en el dolor". Efectivamente, el dolor puede mitigarse enormemente con atenciones, distracciones y componentes lúdicos, entre otras cosas. Es un hecho contrastado en numerosas ocasiones por la ciencia. "Con la hipnosis, a través de las terapias de control de dolor, no vamos a curar la lesión. Eso ha de hacerlo un médico. Lo que hacemos es desviar la atención lejos del dolor", explica Juan. "La atención es como una lupa, magnifica las sensaciones, por ejemplo".

Por descontado, la hipnosis no es una especie de terapia panacea. No sirve para todo ni es todopoderosa. Como explicábamos, tiene una serie de limitaciones asociadas a las características mentales de cada persona. Sin embargo, con la técnica adecuada y llevada a cabo por un experto, puede resultar muy poderosa a la hora de tratar dolencias, ansiedad y estrés, entre otros.

Otro de los grandes mitos habla de los efectos secundarios de la hipnosis pero, hasta la fecha, no se conoce ningún efecto secundario ni ningún mal asociado a la hipnosis. Es imposible quedarse "bloqueado" en estado hipnótico o que ocurra un problema mental reseñable. Al fin y al cabo, el quid principal de la hipnosis es la atención. Y esta se puede redirigir sin ningún perjuicio.

No todo el mundo es hipnotizable

Efectivamente, esto no es un mito. Todavía no sabemos muy bien por qué. Probablemente exista una relación con nuestro conectoma, es decir, las conexiones neuronales en nuestro cerebro y su conformación. Pero lo cierto es que todavía no tenemos claro por qué algunas personas son hipnotizables y otras no. "Se supone que hay un 10% de personas que no son hipnotizables en absoluto, a parte de la gente que por su fisiología no puede ser hipnotizada", nos explica Txema. "La gente con problemas de esquizofrenia o problemas neurológicos no pueden ser hipnotizados normalmente".

Los problemas asociados a enfermedades mentales o de índole neurológica son una barrera

Juan, a su vez, nos explica que aunque hay divergencias teóricas en qué ocurre cuando alguien es hipnotizado, prácticamente todo el mundo puede experimentar la hipnosis si quiere. No se puede forzar u obligar a alguien a experimentar la hipnosis, como intentan algunos hipnotizadores de espectáculo según un esquema clásico, que es de donde proviene esta idea de que no todo el mundo es hipnotizable. "Lo que sí podemos decir es que no todo el mundo puede ser hipnotizado en cualquier momento, por cualquier persona y con cualquier técnica", afirma. "Es fundamental que el hipnotizador consiga que el hipnotizado quiera experimentarlo. También sabemos que algunos de los problemas asociados a enfermedades mentales o de índole neurológica son una barrera que impiden la hipnosis. Por otro lado, otras personas son fácilmente sugestionables. Especialmente cuando han asistido a varios espectáculos de hipnosis, por ejemplo.

"Desde mi punto vista, existe un efecto de exposición pública de 'soy diferente, puedo ser hipnotizado y los demás no pueden'. También depende de las expectativas, ya que esperas que se produzca en ti cierta respuesta que crees involuntaria. Pero en realidad estás validando el fenómeno". Este proceso es el que ocurre en estas personas predispuestas a ser hipnotizadas. ¿Y cómo se hipnotiza a una persona?

El momento WTF

Para hipnotizar existe una serie de técnicas y una fenomenología asociada que sirven para guiar la atención del hipnotizado. "Usamos una serie de palabras, tonos, hacemos hincapié en algunas partes de la comunicación", explica Juan al preguntarle por este tema. "Hay varios procesos que pueden servir. Algunas personas sólo con la imaginación pueden experimentar la hipnosis", nos comenta Txema. "El hipnotizador no tiene superpoderes. Cualquiera puede aprender las técnicas. Ya que se le dé mejor o peor es cosa de cada uno".

Otro método para generar el momento propio de la hipnosis es lo que se conoce como "ruptura de patrón" o, como nos cuenta Txema Campillo, el "momento WTF". "Uno de los gestos más típicos consiste en que te van a dar la mano y, de pronto te la levantan y tu te quedas desconcertado, pensando 'qué está pasando aquí'. Nosotros inconscientemente tenemos unas rutinas muy asentadas, manejadas por el inconsciente. Cuando algo se sale de esa acción, el cerebro interrumpe la línea de pensamiento y se va a lo primero que pueda agarrarse que tenga sentido. Y eso suele un hipnotizador diciendo 'mira fijamente a la palma de tu mano y duérmete'".

Juan Dharma nos explica un poco más sobre este mecanismo. "A nivel cerebral seguramente lo que está ocurriendo es una activación de la amígdala [que se encarga de los procesos instintivos y de las emociones]. Lo que pasa es que interrumpe momentáneamente la actividad del córtex prefrontal, encargado de las decisiones conscientes, activando una reacción ante la sorpresa". En palabras del hipnotizador, esto pone a nuestro cuerpo en alerta para salir de un contexto social luchando o evadiendo el conflicto.

En ese momento de shock lo más probable es que haga caso a la orden del hipnotizador

"La huida, socialmente hablando, es la risa. Por eso los chistes nos hacen gracia. En el handshake, que es como se conoce, interrumpes a la persona en mitad de un proceso muy conocido y se queda completamente desorientada. En ese momento de shock lo más probable es que haga caso a la orden del hipnotizador. Un patrón conocido. Ahora, también te puedes encontrar con una persona que tenga una respuesta de ataque y en vez de quedarse en shock, sin querer verdaderamente, te suelte una bofetada.

Existen también otras técnicas como la "sobrecarga" para llevar al hipnotizado a esa experiencia especial. Una experiencia, que, como vemos, no es sencilla ni fácil de definir. Pero sí que resulta útil. Pero para usarla, lo primero, es despojarla de esos mitos y falsas ideas que la desprestigian. A día de hoy todavía se duda en algunos círculos de que la hipnosis sea un fenómeno real. Pero lo es tanto como nuestra capacidad de focalizar nuestra atención en lo que queremos.

(FUENTE: hipertextual.com)

lunes, 24 de octubre de 2022

Toma este simple test y verifica si la hipnosis funciona para ti


La hipnosis requiere cierta cantidad de curiosidad y pensamiento abierto, y existen diferentes escuelas de pensamiento en el campo de la hipnosis. Mientras que algunos creen que hay personas que no pueden ser hipnotizadas, otros creen que es un mito

¿La hipnosis realmente funciona?

Todo el mundo es susceptible a la hipnosis; la única diferencia es que hay quienes son más o menos capaces de entrar en trance rápidamente. El hecho es que la gente siempre entra y sale de niveles de trance durante todo el día.

¿Alguna vez has estado leyendo un buen libro y el tiempo pasó volando? ¿O quizás ibas en la carretera y de repente te das cuenta de que no sabes si te pasaste la salida? Si algo similar te ha pasado, estabas soñando despierto. Los camioneros de carretera llaman a este fenómeno “hipnosis de la línea blanca”.

Este es el mismo estado de ondas cerebrales en el que entran las personas que utilizan la hipnosis, y el mismo estado relajado al que te conducirá un hipnoterapeuta.

Todo lo que necesitas hacer es relajarte y seguir instrucciones simples, y permitir que la voz del terapeuta tenga el mismo efecto que la línea blanca en la vía, quien dirigirá tu atención a diferentes cosas. No tienes que intentarlo o no intentarlo ni nada por el estilo. Solo tienes que relajarte.

A medida que ingresa en estados de ondas cerebrales más bajas, puedes sentir una sensación flotante ligera y agradable. Algunas personas recuerdan todo lo que sucede, otras pueden tener períodos en los que no recuerdan.

Está bien de cualquier manera porque hay una parte de ti, específicamente tu subconsciente, que escucha con mucha atención.

Esa es la parte que escucha lo que tú quieres escuchar o hace los cambios necesarios en tus patrones subconscientes. Este estado puede ser muy relajante. A menudo, el tiempo puede distorsionarse durante la hipnosis, y lo que puede parecer media hora en realidad fueron solo cinco minutos.

Entonces, ¿cómo puedes saber si la hipnosis funcionará para ti?

En este test simple de autohipnosis podrás probar si puedes entrar en estados de trance de hipnosis:

-Comienza sentándote en un lugar tranquilo y cómodo con las piernas sin cruzar.

-Toma algunas respiraciones y permítete cerrar el telón del día por un momento. Escanea tu cuerpo en busca de áreas de estrés e imagina respirar comodidad en ellas.

-Ahora, extiende los brazos al frente a la altura de los hombros como un sonámbulo, asegurándote que estén al mismo nivel una de la otra. Cierra los ojos y toma un par de respiraciones más profundas y uniformes, y déjalas salir lentamente.

-Vas a imaginar que alguien está atando un globo de helio a tu mano derecha, mientras que al mismo tiempo pone un libro pesado en la mano izquierda.

-Imagina que sientes el globo tirando hacia arriba y el libro presionando hacia abajo.

-Ahora “añade” otro globo a la mano derecha y otro libro a la izquierda. Imagina la mano derecha cada vez más clara. La izquierda cada vez más pesada.

-Continúa “añadiendo” globos y libros, lentamente tres veces. Ahora abre los ojos y mira tus manos, ¿tienen la misma altura que cuando empezaste? ¿O la derecha está algo más alta que la izquierda? ¿Una pulgada, doce pulgadas o más?

-No importa cuál sea la diferencia, e incluso si todavía están en el mismo nivel, si realmente imaginaste el globo y el libro, eres lo suficientemente curioso y abierto de mente como para entrar en un estado de trance.

Un hipnotizador conocerá muchas otras formas de llevarte a un estado de trance. No es una cosa de talla única.

Probablemente te guiarán a través de la inducción, con una especie de meditación que te permitirá relajarte, luego profundizará, como contar hacia atrás y sugerir que puedes estar más profundamente relajado con cada número, tal vez imaginando que baja unas escaleras. En ese momento, se realizan los cambios que desea.

La hipnosis puede ayudarte a verte o imaginarte a ti mismo:

-Satisfecho con porciones más pequeñas cuando come.

-Mantener la calma cuando tu pareja ha presionado uno de tus botones problemáticos.

-Superar la idea de saltarte el entrenamiento.

-Notar cuando estás estresado y tomar algunas respiraciones de «tiempo de descanso».

-Sentirte tranquilo y confiado hablando con ese nuevo amor o haciendo esa gran presentación en el trabajo.

Cualquiera que sea el caso, si puedes imaginarlo mientras estás en un estado relajado, se filtrará en tu mente activa.

Cada vez que lo hagas, mejorarás en la visualización de los resultados que deseas y te sentirás alentado por los cambios que observes. Todo lo que necesitas es una mente abierta y un sinfín de posibilidades para que hagas los cambios que te gustaría ver en tu vida.

(FUENTE: observadorlatino.com)

jueves, 9 de junio de 2022

La hipnosis erótica y cómo puede mejorar tu vida sexual

¿Ya escuchaste hablar de la hipnosis erótica? Es exactamente lo que estás pensando (hipnosis con un componente sexual) y la puedes usar para darle la vuelta a tu vida sexual, tener mejor sexo y experiencias.

La hipnosis no es una novedad o un secreto, incluso hay muchas series y películas de terror y misterio donde puedes ver algo al respecto, pero la realidad es que es una herramienta que puedes usar para tu bienestar, se dice que puede ayudar a lidiar con la ansiedad, el estrés en extremo y hasta para controlar algunos malos hábitos y fobias, y hay toda una corriente que dice que también puede ser de gran ayuda en el terreno sexual (para que dejes de querer controlar todo y te puedas dedicar a disfrutar).

También conocida como hypno-sex, los expertos en hipnosis erótica dicen que tiene el poder de aumentar las sensaciones, mejorar los orgasmos y ayudar a las personas a conectarse más con sus cuerpos para que, incluso si no hay un orgasmo, el sexo se sienta mucho mejor.

¿Qué es exactamente la hipnosis erótica?

Esta es una forma de hipnosis donde el objetivo es brindar mayor placer, ya sea cuando tienes sexo con tu pareja, con la masturbación, y otras experiencias. Se trata de que una persona guíe a otra a un estado de trance usando su voz y sugiriendo ciertas actitudes, comportamientos o acciones.

El punto es aumentar el deseo sexual, los sentimientos sexuales y las respuestas sexuales, de acuerdo con el sitio de terapia sexual Peaches and Screams. Si el sexo es algo que ya te gusta, esto es una forma de mejorarlo, descubrir cosas nuevas (gustos, experiencias, sensaciones, etc…), e incluso reduce las inhibiciones para tener mayor libertad de explorar.

Se puede usar cuando tienes problemas para conectarte con tu pareja, cuando algo (mental) está evitando que llegues al orgasmo o incluso cuando tienes problemas para mantenerte presente (como cuando estás pensando en todo lo que tienes que hacer en la oficina). Además, también puede ser una especie de fetiche para jugar con el control, la dominancia y la sumisión dentro de la relación.

¿Cómo funciona la hipnosis erótica?

Algunas razones por las que podrías usar este tipo de hipnosis es para aumentar la conciencia del tacto y la sensación, para tener mayor control sobre el placer, Inducir orgasmos incluso sin contacto, explorar el juego de roles y la fantasía, o simplemente para dejarte llevar y relájate más durante el sexo.

Este tipo de hipnosis es muy similar a la forma normal (no, no tomes tu información de Get Out y las películas de terror), hay un terapeuta o un profesional (siempre una persona en la que sepas que puedes confiar) que guía la sesión y te lleva a estar más relajado y a trabajar en la respiración. Lo importante es que bajes la guardia y, con eso, las inhibiciones, esto habiendo establecido palabras seguras, metas sexuales y límites de lo que estás dispuesto o no a hacer y probar.

Sitios como Psychology Today ofrecen una lista de terapeutas, psicólogos y hasta hipnotistas en tu país, pero se recomienda que investigues un poco antes de quedarte con uno, para determinar si realmente es lo que necesitas.

Durante la sesión, lo que se busca es que la atención de una persona se enfoque en experiencias internas como sentimientos e imágenes y no en el entorno físico en el que se encuentra, para entrar en ese trance en el que vas a estar más relajado y mantengas eso hasta el final. Lo que se logra es que puedas explotar el potencial sexual de tu cerebro, lo que te va a ayudar en todo tipo de encuentros sexuales e incluso a que explores sensaciones internas como una forma de sentir más placer físico.

Esto es lo que debes hacer:

Encuentra a un experto en hipnosis de confianza

Decide cómo quieres que sea la sesión (en persona, online, una sesión pregrabada, etc…)

Establece metas, expectativas y límites

Comunica con claridad tus necesidades, preocupaciones y objetivos

Si vas a hacerlo con una pareja, asegúrate de que entienda qué es todo esto y qué es lo que buscas lograr

Tómalo con escepticismo, pero no te rindas a la primera (a veces necesitas varios intentos para agarrar el ritmo)

Abrir tu mente y dejarte llevar, sin querer controlar todo.

(FUENTE:gp.com.mx)

lunes, 11 de noviembre de 2019

La hipnosis erótica y el orgasmo manos libres


Si te sientes curioso y quieres divertirte un poco, prueba a buscar en Google el "orgasmo manos libres". Encontrarás un puñado de artículos, pero dentro de cada uno encontrarás un tema común: el uso de la hipnosis erótica.

Ahora, sabemos que puedes escuchar la palabra "hipnosis" y pensar: "Bueno, eso probablemente no sea real, pero suena muy divertido", pero te sorprenderías si llevaras un poco más tu curiosidad y realmente profundizaras en esta práctica. Desde muchos puntos de vista, esto en realidad parece funcionar para proporcionar un mayor placer sexual y, sí, orgasmos con manos libres.

Si te preguntas qué demonios es la hipnosis erótica, no te preocupes. Investigamos y esto es todo lo que necesitas saber.

Primero lo primero, ¿qué es la hipnosis erótica?

La hipnosis erótica es el uso personal o asociado (según tus preferencias) de estados de trance hipnótico para tener experiencias sexuales más placenteras, divertidas y emocionantes. Estás usando tu mente para crear placer en el cuerpo. Después de todo, sabemos que el cerebro es el órgano sexual más grande que tenemos.

La hipnosis crea efectos físicos reales usando sugerencias específicas y el poder de la mente. Literalmente estás hipnotizando a alguien en un estado erótico con el propósito de repartir placer sexual.

¿Qué sucede cuando estás en un estado de trance enfocado eróticamente?

Mientras te encuentras en estado de trance, es importante enfatizar que aún puedes decir que no en cualquier momento. No eres un zombie, el consentimiento es sexy, siempre.

Un estado de trance se define por cómo se agitan nuestras ondas cerebrales. "Nuestras ondas cerebrales siempre están disminuyendo o acelerando. Cuando disminuyen la velocidad, llamamos a esto un estado de trance. Cuando son muy, muy lentos, a esto le llamamos sueño o inconsciencia.

En la hipnosis erótica, la persona (o el video de YouTube) que está guiando el ejercicio, "ralentiza” y relaja las ondas cerebrales. Si un compañero está desempeñando el papel de "hipnotizador”,  generalmente dan las sugerencias de crear y profundizar la relajación, así como llevar a cabo lo que sucede en la "escena hipnótica".

Las escenas son una historia, fantasía o viaje erótico en el que te embarcas. Estos se verán diferentes para cada persona o pareja (o grupo).

Cómo probar la hipnosis erótica

Antes de ir e "hipnotizar" a alguien (o hipnotizarte), busca todo lo que puedas sobre la hipnosis antes de intentarlo. Aprende habilidades básicas de hipnosis y practícalas primero para propósitos completamente no eróticos. Las personas necesitan desarrollar confianza y habilidades, y la "ansiedad por el desempeño" acerca de tener un buen "sexo hipnótico" no creará relajación.

Es mejor acudir a un hipnotizador profesional si realmente quieres probar la hipnosis erótica. Dicho esto, hay muchos videos en línea para probarlo solo o con un compañero. Ojo, la confianza es absolutamente esencial antes de intentarlo. Tú y tu pareja deben tener una conversación exhaustiva sobre la experiencia que desean tener y los límites que les gustaría establecer.

Conoce los límites blandos y duros, los desencadenantes y los problemas de consentimiento. Habla acerca de por qué quieres explorar la hipnosis erótica. Habla sobre lo que arruinará el disfrute y destruirá la confianza.

Escribe guiones para las escenas que deseas explorar para que ambos estén en la misma página. Mantén tus sesiones cortas para no exagerar mientras te vuelves más hábil. Todos deberían sentirse seguros y cómodos durante la experiencia. Siempre es bueno estar dispuesto a detenerse cada vez que alguien quiera hacerlo.

Es clave recordar que la hipnosis es una habilidad aprendida que requiere práctica. Probablemente no caigas en un estado erótico la primera vez que lo pruebes. Necesitas aprender y practicar cómo crear una experiencia de hipnosis para alguien y necesita aprender y practicar cómo experimentarla tú mismo. 

(FUENTE: mundodiario.com)

viernes, 15 de febrero de 2019

¿Por qué no se puede hipnotizar a todo el mundo?


Más allá de lo que vemos en los programas de la televisión donde se usa la hipnosis como espectáculo, lo cierto es que es un método que se utiliza habitualmente para tratar fobias y afecciones psicológicas. Sin embargo, no se puede hipnotizar a todo el mundo, y a continuación vamos a conocer el motivo.

El problema es que no todo el mundo es receptivo a esta técnica llamada hipnosis. Recordemos que el método consiste en llevar al cerebro a un estado de trance, pero no resulta efectivo en todos los casos.

Las razones

No se puede hipnotizar a todo el mundo porque, según hemos podido saber a través de un estudio realizado en el seno de la prestigiosa Universidad de Stanford, hay personas cuya actividad en las áreas cerebrales que se relacionan con la toma de decisiones y la atención es demasiado baja, por eso no pueden ser hipnotizadas con facilidad.

En realidad, el secreto no estaría en la personalidad de cada individuo, sino en sus neuronas. Y es que, según confirma uno de los redactores del estudio, David Spiegel, una cuarta parte de sus pacientes han mostrado baja o nula receptividad a la hipnosis, y no hay en ellos y en su comportamiento rastro alguno que los haga diferentes a otros que sí son receptivos a este tipo de técnicas, por lo que concluye que la clave ha de estar en el cerebro.

Los científicos hicieron la comprobación de manera empírica a través de la obtención de imágenes del cerebro de todo tipo de pacientes por medio de resonancias magnéticas. La mitad habían mostrado receptividad a la hipnosis, pero la otra mitad no.

Vistos los resultados, analizando tres redes neuronales del cerebro que tienen implicación en el reposo del órgano, en la participación de la toma de decisiones y en la activación cuando se toman decisiones según la importancia de una tarea, se observa que todos actúan igual durante el periodo de reposo, pero no sucede así en los otros dos supuestos.

Las personas que muestran alta receptividad hipnótica tienen elevada actividad en la toma de decisiones y la valoración de la importancia de las tareas, y ambas áreas se activaban de manera simultánea. Pero cuando estas dos zonas no se conectan, estos pacientes muestran poca capacidad para ser hipnotizados.

Sea como fuere, todavía se harán más pruebas para conocer mejor los secretos del cerebro hipnotizado.

(FUENTE: okdiario.com)

domingo, 8 de abril de 2018

Un libro para cambiar de hábitos con la autohipnosis


Autohipnosis: entrene su mente, de Paul Anwandter, entrega técnicas y herramientas para aprender sobre este procedimiento de autoconocimiento, que además permite cambiar hábitos sin el riesgo de vivir una película de terror.

En la película Get out, uno de los principales elementos de terror es la hipnosis. Este proceso, definido como un estado disociado de conciencia, es utilizado sobre el personaje principal, Chris Washington. Si bien, el objetivo aparente era que dejara de fumar, las intenciones de fondo eran mucho más aterradoras.

La responsable de este proceso lo hace caer al “lugar hundido”, un espacio de su subconsciente en donde nadie lo escucha y está atrapado. Es la herramienta principal del desenlace de la película, que lleva al protagonista a solo querer huir.

Sin embargo, en un lugar alejado del terror y el suspenso está Paul Anwandter, el autor del libro Autohipnosis: entre su mente. El padre de Álex Anwandter ha escrito más de 15 libros de coaching, programación neurolingüística y una de sus prácticas favoritas: la hipnosis. Recorre el mundo dando charlas sobre esos mismos temas y su objetivo principal es hacer que la gente tenga el control sobre sus acciones y sus emociones.

El lugar hundido, eso sí, está fuera de los límites de lo que Anwandter enseña.

El libro de Paul Anwandter se hizo en base a las charlas que él mismo dio sobre la autohipnosis y fue editado junto a su colega y amiga, Andrea Castro Dussert. En él, habla sobre las técnicas de hipnosis contemporáneas dadas por Milton Erickson, un psicólogo que estudió este fenómeno gran parte de su carrera.

“Él se dio cuenta de algo común y corriente para todos: todas las personas queremos estar bien”, explica el autor del libro, quien a partir de ese sencillo paradigma comienza a estudiar la forma para ayudar a la gente a que llegue a ese lugar.

Anwandter continúa diciendo que la posibilidad de que alguien encuentre en el exterior la forma de mejorar es casi imposible y que Erickson cree que “cada uno de nosotros tiene su propia solución”.

Es por esto que el libro permite cambiar hábitos, mejorar dolencias o condiciones médicas mediante un proceso de autoconocimiento. La idea es entrar en procesos de trance, un ejercicio que tiene que ver simplemente con la concentración, para motivar una interacción entre la conciencia y el subconsciente.

Los trances son un elemento que el autor se detiene a explicar: “Es un fenómeno que es normal en nuestro sistema nervioso central. Todos tenemos trances y lo que se hace es canalizar el proceso, hacer una catarsis positiva. Así logramos que la persona empiece a ganar dos dimensiones de sí mismo: una sobre lo que está ocurriendo en el acto, pero también empieza a ganar conciencia sobre su inconsciente. Así, se produce una interacción entre lo cognitivo y lo emocional”.

El esquema principal tiene solo 5 pasos: 1. Escriba sus objetivos de forma específica, 2. Haga asociaciones empleando imaginería para las sugestiones y claves post hipnóticas, 3. Escriba un pequeño y detallado texto con las sugestiones y claves, 4. Escriba varias sugestiones distintas para un mismo objetivo y 5. Especifique un objetivo por trance.

El libro detalla los ejercicios a seguir para que cada persona pueda lograr distintos objetivos, enfocándose siempre es las experiencias personales de cada persona. A través de la hipnosis se pueden lograr distintas cosas: adelgazar, manejar el estrés, aliviar dolores o, como en el caso del protagonista de Get Out, dejar de fumar.

(FUENTE: culto.latercera.com)

domingo, 11 de marzo de 2018

La hipnosis como terapia: ¿esoterismo o ciencia?


Michael Teut es el jefe médico y homeópata del departamento de Medicina Natural de la Clínica Universitaria Charité en Berlín. Además es hipnotizador. "Muchos pacientes acuden a mí, porque están estresados o agotados. Quieren relajarse, descubrir otras perspectivas y activar su fuentes interiores de energía con ayuda de la hipnosis”, contó el experto. Esta terapia puede usarse para dejar de fumar, contra el síndrome de colon irritable, dolores, problemas al domir, para apoyar cambios en la alimentación o "para reducir el miedo a las operaciones y aumentar la autoconfianza”.

Comienza mi experimento

Teut me preguntó el motivo de mi cita. "Me como a veces las uñas”. Normalmente no suele bastar con una sesión para acabar con los problemas, me aseguró. Debo concentrarme en mi respiración, en los ruidos, los pensamientos y los sentimientos, como si fuesen nubes que pasan por mi lado y me permiten "dejarme ir y liberarme”, me dijo la voz. Cada vez me siento en un trance más profundo, como si fuera a quedarme dormida. Todo parece muy lejano, aunque puedo sentir mi cuerpo y oír ruidos.

En mi cerebro se suceden unos procesos muy curiosos. Investigadores han demostrado con técnicas de imagen que el cerebro reduce su actividad durante la hipnosis. El electroencefalograma (EEG) muestra las rápidas frecuencias cerebrales mientras estamos despiertos, las llamadas ondas beta. Si cerramos los ojos, el cuerpo se relaja y nuestro excitante mundo desaparece. Y el EEG señala otro tipo de ondas.

"En la hipnosis, la actividad neuronal desciende y eso se refleja en el EEG a través de ondas alfa y theta”, explicó Wolfgang Miltner, catedrático de Sicología Cliínica en la Universidad Friedrich Schiller en Jena: "Cuanto menor sea la frecuencia del EGG, más fuerte será el estado de trance”.

El trance no es nada especial, añadió Teut: "El estado de trance lo conoce la mayoría de las personas pero no es consciente de ello. Por ejemplo, si estamos sentados en un tren, miramos por la ventana y vemos como el paisaje pasa ante nuestros ojos. La mirada se nubla en algún momento y uno comienza a soñar. Eso es también una manera de entrar en trance”.

Un nudo rojo en mi estómago

Paso a paso, la voz me anima a relajarme cada vez más, a deshacerme de las cosas que me lo impiden y a sentarme en mi "lugar preferido”, en una gran ventana con la luz del sol, en una habitación clara y con una ligera brisa.

"Y ahora le pido que recuerde una situación en la que sucedió lo que usted quiere cambiar”, dice la voz y siento como mi corazón comienza a latir y tengo frío. "Cuando estoy estresada”, me oigo decir. "Así me deshago de energía sobrante”. "¿De dónde viene esa energía?”, me pregunta el experto. "Del estómago”, respondo  y noto que se me forma un nudo justo en esa zona.

"¿Y de qué color es el nudo?”, me pregunta la voz. "Rojo”, digo automáticamente. "Piense qué necesitaría ese nudo para deshacerse”. Tendría que respirar un poco. Respiro una y otra vez profundamente hasta que la tensión se disipa. "¿De qué color es la relajación?”. "Amarillo claro”, respondo de nuevo. "Déjese llevar por ese amarillo claro”, me recomienda la voz. Ahora puedo unir el dedo gordo y el pulgar para profundizar e intensificar la sensación de relajación.

¿Qué pasará en nuestro cerebro?

Dicha recomendación es una sugestión. Un proceso por el cual la persona en trance está receptiva y sus sentimientos, comportamientos y pensamientos se ven acompañados por un terapeuta.

"La sugestión influye de hecho en las regiones cerebrales responsables de ciertas tareas. El cerebro actúa durante la hipnosis como se le indica”, explicó Miltner. Este investigador y su equipo estudian en Jena el efecto de la hipnosis en personas con dolores. En un experimento se les pidió, a través de la hipnosis, a personas con dolores en el dedo que se imaginaran que introducían su mano en un guante con un gel refrescante. Se pudo comprobar a través de las imágenes que se "produjo una reducción de la actividad en la corteza somatosensorial", es decir, que "no percibieron el estímulo de dolor”. Miltner añadió que "con la sugestión se activa el hipotálamo. Este es como un director de nuestro estado de actividad neurológico. Es una estructura que permite que respiremos más despacio y baje nuestra tensión arterial. Estos procesos son parecidos cuando nos quedamos dormidos o tomamos tranquilizantes”.

Miedo infundado

Me siento tranquila y mi pulso se ha normalizado. El hipnotizador me recomienda repetir este ejercicio y unir el dedo gordo y el índice como ejercicio de relajación, porque "el cuerpo se acuerda automáticamente y se relajará más profundamente”. Cuando me despierto, todo parece más ruidoso y luminoso. Mi visión sigue siendo borrosa. "Qué experiencia más increíble”, digo.

La intraquilidad que tenía antes de la sesión ha desaparecido. El miedo a perder control no lo sentí. Teut me explicó que en "el estado de trance es para que el paciente y el terapeuta trabajen juntos”, es decir, "no hay pérdida de control en la hipnosis médica”.

(FUENTE: dw.com)

sábado, 9 de septiembre de 2017

Cómo la hipnosis puede ayudar a controlar la adicción por la comida


A pocos días de que comiencen las Fiestas Patrias, son varios los que ya se preparan para disfrutar un fin de semana de celebraciones, situación que se transforma en un verdadero desafío para quienes tienen problemas para controlar su peso.

Empanadas, choripanes, anticuchos y terremotos son las tentaciones y verdaderos enemigos de quienes sufren de desórdenes alimenticios o de una verdadera adicción por la comida. Sin embargo, la buena noticia es que al igual que otros deseos incontrolables, el apetito también puede controlarse a través de terapias psicológicas o hipnoterapias con gran efectividad, las que lo ayudarían a disfrutar un 18 con sin excesos.

Tal como señala David Olivares, psicólogo clínico del Centro de Hipnosis Clínica, los trastornos con la comida o la imposibilidad de controlar el consumo de comida tienen diversas causas. “Algunos factores que podrían contribuir a que se produzca estos trastornos alimenticios son la baja de autoestima, falta de control de la vida, depresión, ansiedades, enojos, soledad, factores sicológicos personales. Hay otros que son más interpersonales y que pueden ayudar a que la gente tenga descontrol de su dieta a nivel inconsciente, como problemas familiares, dificultad para expresar sus sentimientos y con la hipnosis se puede ir al origen del problema, en este caso de la alimentación”, indicó.

En este sentido, el especialista entrega algunos tips para poder llevar un estilo de vida mucho más saludable y poder disfrutar de este 18 de septiembre sin excesos.“Uno de ellos es comer porciones en platos más pequeños y tener medidas para comer, por ejemplo, la mitad del pan, mitad de verduras, de sopas, ya sea en la casa o en un restaurant. Las dietas de moda por lo general provocan rebote, por lo mismo se recomienda comer 4 veces al día y sólo cuando se tenga hambre, esto se puede trabajar a través de la hipnosis. Mediante la hipnosis se puede visualizar y consumir alimentos de manera más lenta. Tener claro que en las fiestas patrias no se acaba la comida”, aconsejó el profesional.

Hipnosis
Respecto al tratamiento con hipnosis para mantener un equilibrio alimenticio, el experto explicó que “consiste en dos etapas. Primero, educar al paciente, explicarle qué es y cuáles son los alcances de la terapia hipnótica. Segundo, explicarle que hay un trabajo de parte de ellos. En cuanto al control de peso tiene que ver con generar al paciente una modificación cognitiva de su cerebro a través de la hipnosis que permitan visualizarse distintos en términos físicos y psicológicos y también cambiar el hábito alimenticio en cuanto a la cantidad de comida que se come. Para esto se trabaja con refuerzos que es donde el paciente se lleva un audio grabado por el Centro de Hipnosis Clínica en donde hay 3 niveles y así poco a poco avanzar hacia una nueva visión respecto de qué es y para qué nos alimentamos”.

A diferencia de otros métodos, el especialista destacó que “no genera efecto rebote, es tan potente cuando las personas realizan el trabajo que deciden realizar lo que se le enseña, como por ejemplo generar el cambio conductual, trabajo hipnótico con refuerzo en casa, eso es una forma natural de volver a comprender qué es la alimentación. El efecto rebote se genera en otras instancias. Con la hipnosis se genera un cambio profundo en la conducta y percepción de la persona de para qué realmente se alimentan”.

Por su parte, Marianela López, nutricionista de la Universidad de Chile, asegura que es difícil no subir de peso es estas fiestas, ya que “por lo menos en promedio subimos cuatro kilos, dependiendo de los días festivos”. De todos modos, entregó algunos consejos que pueden ayudar a no excederse en la alimentación y controlar el peso, como por ejemplo, “la bebida con azúcar cambiarla por una sin azúcar, no usar aderezos como mayonesa u otros, consumir asado pero con ensaladas y no con papas o arroz, lo ideal son ensaladas verdes que tienen menos calorías, o un día comer empanadas y otro día asado, lo importante es no mezclar todo en el mismo día, y evitar la fruta en conserva. Finalmente, si se va a tomar alcohol trate que sea con una bebida light o cero, y así disminuir el aporte calórico”.

(FUENTE: 24horas.cl)

jueves, 18 de mayo de 2017

¿Es posible inducir al suicidio con una hipnosis?


La muerte de Carmen Solis, una docente de Eugenio Bustos quien presuntamente se suicidó y su cuerpo fue encontrado por su marido, ha conmovido a la zona del Valle de Uco, informó el diario MendozaPost. 

El hombre, Juan Muñoz, es un médico forense de la zona quien actualmente realiza tratamientos por hipnosis y está acusado de hipnotizar a la mujer para inducirla al suicidio.

Ahora, la inquietud que surge con este caso es saber si es posible realizar un proceso de hipnosis sobre una persona para darle la orden de suicidarse.

En este contexto el Post se contactó con profesionales de la psicología y parapsicología para echar luz sobre el tema.

La Licenciada Sílvia Appez de Lemole, psicóloga perteneciente a la escuela de Milton Erickson y quien realiza hipnosis en sus terapias  expresó que no es posible hipnotizar a alguien a tal punto de que pierda por completo al control de sus actos.

Si bien indicó que se trabaja con estados alterados de la consciencia, siempre existe un diálogo entre el terapeuta y el paciente y, según su opinión, no existe ninguna técnica, tanto psicológica como parapsicológica, que pueda permitir inducir a una persona a que pueda atentar contra su vida.

Respecto a las sospechas sobre el médico, dijo que lo más probable es que, de existir una inducción al suicidio, ésta se haya llevado a cabo no por una hipnosis, sino por una presión psicológica de larga data hacia la mujer y que en un determinado momento "explotó", causando las lamentables consecuencias. 
Si bien la parapsicología no está enmarcada en una ciencia formal, la hipnosis es una práctica habitual en este tipo de terapias.

En este contexto,  Diego, un parapsicólogo que prefirió mantener en reserva su apellido, coincidió en que no es posible quitar la conciencia de una persona a tal punto de que se la pueda inducir a atentar contra su vida.

(FUENTE: tiempodesanjuan.com)

jueves, 30 de marzo de 2017

La hipnosis no era un cuento y nueva evidencia lo sustenta


Una investigación publicada en Psychological Science da cuenta de nuevas evidencias sobre que las personas que han sido hipnotizadas no estarían fingiendo dicho estado de pérdida de voluntad. Un estado largamente cuestionado por la ciencia, atribuido a afanes de aceptación social y alta susceptibilidad a la sugestión de parte de los hipnotizados.

Al estimar sus tiempos de reacción inmediata, los hipnotizados observados en el estudio del Sackler Center for Consciousness Science en Brighton, Reino Unido, se comportaron como si sus acciones estuvieran fuera de su control, sugiriendo que no estaban simulando el sometimiento.

El experimento. Peter Lush y su equipo utilizaron para ello un truco de la mente conocido como vinculación intencional: cuando pensamos que hemos hecho algo que causa algo más, percibimos que estos dos eventos ocurren más cerca en el tiempo que si creemos que no están relacionados. El equipo de Lush pidió a 18 personas altamente susceptibles al hipnotismo que se sentaran delante de un reloj muy preciso y realizaran una tarea repetidamente —presionar un botón, disparando un pitido después de 250 milisegundos— en tres circunstancias diferentes.

Cuando el dedo de los participantes era jalado involuntariamente por una cuerda amarrada a este, percibieron el período antes del pitido como de 176 milisegundos. Si la cuerda no jalaba sus dedos y eran libres de elegir cuándo presionar el botón, registraron la diferencia entre el accionamiento del botón y el pitido en 91 milisegundos, mostrando una vinculación intencional.

Las exploraciones cerebrales de personas hipnotizadas han demostrado previamente que, cuando se les dice que sienten dolor, regiones similares del cerebro se vuelven activas como cuando la gente realmente está sufriendo.

Pero si pulsaban el botón debido a un comando post-hipnótico, lo percibían como 156 milisegundos, más cerca del estado involuntario que el voluntario, condición clave del hipnotismo.

Las exploraciones cerebrales de personas hipnotizadas han demostrado previamente que, cuando se les dice que sienten dolor, regiones similares del cerebro se vuelven activas como cuando la gente realmente está sufriendo. Pero los estudios de imágenes cerebrales pueden ser difíciles de interpretar, dice Lush. "Esta es la evidencia más objetiva de que las personas hipnotizadas sienten que sus acciones no están bajo su propio control", asegura.

Lush dice que estudiar la vinculación intencional también podría ayudarnos a investigar las condiciones mentales que afectan nuestro sentido del poder sobre nuestros propios cuerpos, como la esquizofrenia.

(FUENTE: rpp.pe)

viernes, 24 de junio de 2016

Hipnosis: cuándo es real y cuándo es un timo


Hacer que alguien pierda el control de sí mismo por el poder de las palabras de un hipnotizador y que despierte al escuchar “un, dos, tres”, para después olvidarlo todo, es una imagen producto de la ficción. La hipnosis como algo sobrenatural no existe y este espectáculo está muy lejos del método aplicado por la psicología y la medicina. Esto defiende la Asociación para el Avance de la Hipnosis Experimental y Aplicada (AAHEA), agrupación que alerta de los perjuicios que tiene la farsa exhibida en televisión, teatros o pubs. La última alarma la ha disparado el programa 1,2,3, Hipnotízame de Antena 3, que ha llevado a los profesionales de esta disciplina a remitir una carta de protesta a la cadena. Antonio Capafons, presidente del colectivo y catedrático del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia, aporta las claves para entender qué es (y qué no) esta técnica y para qué se utiliza.

Desde que surgiera en el siglo XIX, se ha mostrado continuamente en los escenarios de circos, ferias y freak shows, atrayendo a las masas con su cara más espectacular: una persona en trance experimenta reacciones como si realmente le acontecieran y después no recuerda nada, u olvida que alguien le dio instrucciones para que actuara de una u otra manera.

“Olvidar que alguien nos ha dado una información pero recordar qué se nos ha dicho se llama amnesia de fuente o criptomnesia. En realidad, la pérdida total de memoria le pasa a muy poca gente. La hipnosis funciona de forma similar al placebo, pero la sociedad la asocia con creencias muy fascinantes como el poder para controlar la mente que tiene lugar en obras fantásticas como Drácula o en algunas novelas policiacas. Todo eso es falso, solo trucos para crear una ilusión. Normalmente, en las funciones hay ganchos entre el público conchabados con el hipnotizador", señala Capafons.

Todo lo que pueda conseguirse con la hipnosis se puede conseguir sin ella, avisa este experto. “Se trata de una especialidad con un recorrido histórico que ha otorgado a las psicoterapias modernas un lenguaje interdisciplinar entre los profesionales de la salud, creando mayor entendimiento para tratar problemas como el dolor o los trastornos psicológicos como la ansiedad. Los mencionados teatros distorsionan la realidad de los avances en el campo de la neurociencia, psicología y medicina, y de la apuesta de las sociedades y los colegios profesionales por ponerla al servicio de las personas, no de audiencias o cuentas corrientes”.

En el mundo anglosajón, esta actividad se aplica en el campo clínico para tratar el dolor desde hace más de un siglo, aunque en España todavía se ignora como herramienta de intervención sanitaria: “Se busca provocar cambios que beneficien a la persona, que los percibe como si no hiciera esfuerzos para conseguirlos, aunque realmente los realiza sin darse cuenta. Muchos profesionales evitan dar el nombre de hipnosis a los procedimientos que usan y los venden como sofrología [otro conjunto de recursos de sugestión], visualización o práctica guiada. Deberían etiquetarse correctamente para evitar que el término se quede en manos de personas cuyas intenciones no pasan por alcanzar el beneficio del usuario”, observa Capafons.

Creer o no creer

Este método no consiste únicamente en hacer preguntas. Se trata de un conjunto de procedimientos muy variados, como los utilizados para la relajación, pero sin profundizar en ningún estado de la misma. De hecho, existe la hipnosis despierta, donde no se insta al sueño y a tranquilizarse, sino a la "actividad y la expansión mental. El individuo puede hablar fluidamente, caminar y realizar las tareas cotidianas, mientras experimenta las sugestiones hipnóticas" explica Capafons. La base del esquema del proceso consiste, según el presidente de AAEHA, en "evaluar primero las creencias que tiene la persona que va a ser tratada".

Tan peligroso es creer al impostor como el desconocimiento de las posibilidades terapéuticas que tiene su versión clínica, indica este especialista: “Uno de los riesgos es la creación de falsos recuerdos, haciendo pensar a la persona que puede acceder a vidas pasadas. Hay quien cree que ha recuperado memorias de cuando estaba en el útero, que se acuerda de haber sido abducido por extraterrestres o de momentos aciagos de su infancia que había bloqueado. Hay asociaciones de afectados en Reino Unido, Estados Unidos y Australia por este problema. Hablamos de algo muy grave, ya que en ciertas personas no es difícil generarlos". Muchos demandan hipnosis "porque la han visto en televisión, y piensan que es muy rápida, mágica y sin esfuerzo. En cambio, otros la evitan porque no se creen que pueda ser una herramienta sanitaria", añade.

“Antes de empezar la terapia, es necesario que el paciente entienda que él mismo tendrá el control de lo que suceda sin perder la conciencia (si lo hace, es porque se quedará dormido, aunque le pasa a muy poca gente)". Esta fórmula tiene como objetivo conocerse mejor a sí mismo, motivarse y tener más energía con el fin de implicarse en el tratamiento en el que esté inmerso. Al usuario se le enseña una serie de ejercicios que le permitirán salir de él cuando lo necesite. "Siempre es mejor que la propia persona se autohipnotice y esta tarea se refuerce con heterohipnosis, es decir, apoyo a cargo del terapeuta”, aconseja el catedrático.

“Existen intentos internacionales, por afanes lucrativos, para crear una profesión llamada hipnoterapeuta, partiendo de una formación con base científica insuficiente, o incluso ausente, en psicopatología que pretende sanar casi todo. Quien diga que así se cura desde un cáncer a una fibromialgia, depresión, tabaquismo o ansiedad nos está mintiendo, como los chamanes del siglo XIX”. Por sus posibles efectos adversos, Israel es el único país que prohíbe en su legislación la hipnosis como espectáculo.

Alivio, motivación y ahorro sanitario

Este recurso puede contribuir a toda una gama de beneficios para aliviar las molestias habituales derivadas de diversas enfermedades: reducir el dolor, aplacar el hambre, tolerar sustancias desagradables, hacer que el tiempo pase más deprisa; dar tranquilidad, firmeza, seguridad, indiferencia o favorecer alternaciones emocionales o físicas importantes como, por ejemplo, que aquellas personas que experimentan mucho frío debido a problemas de circulación periférica, sientan más calor.

Ni complementaria ni sustitutoria. La eficacia en el ámbito clínico reside en actuar como coadyuvante (auxiliar) en el campo del dolor, en el oncológico, del colon irritable, de la cirugía o de la adicción al juego. “Cuanto más falible resulta es cuando se usa como única intervención. Solo para algunos casos de dolor y en algunas personas, una única sesión puede funcionar muy bien como el placebo, pero no es lo normal ni lo aconsejable. Debe formar parte de un tratamiento para incrementar su eficacia y eficiencia”.

En torno al 70-80% de las personas que combinan la intervención médico-psicológico con hipnosis muestra una respuesta positiva, cuenta el especialista. “Y es más eficiente en dos sentidos: ahorra esfuerzo y sufrimiento al paciente, permitiendo una mayor calidad de la intervención; y ahorra bastante dinero a la administración pública, en según qué intervenciones hospitalarias. En países como Estados Unidos, Australia e Israel se utiliza de forma regular en el ámbito sanitario”, concluye Capafons.

(FUENTE: elpais.com)
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